¿Y tus promesas?
¿Sabes qué es una promesa? Una promesa es una expresión de la voluntad de dar a uno o hacer por él una cosa ¿Qué promesas has hecho? ¿Las has cumplido? Muchas veces prometemos algo y con el paso del tiempo se nos olvidan nuestras palabras y no cumplimos lo pactado. Como hijos y amigos de Dios tenemos un sin número de promesas de parte de El para nuestras vida; muchas de estas las encontramos a lo largo de la Biblia. Hay promesas de sanidad, provisión, protección, etc. La diferencia entre Él y nosotros es que a Dios no se le olvidan sus palabras. “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?” Dt. 23:19
Poned la mira en las cosas de arriba
Si, pues habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de ARRIBA, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Col. 3:1 al 3 Estos versículos son para todos los que hemos recibido a Cristo y hemos nacido de nuevo. Pareciera que aún después de conocerlo, nuestras prioridades siguen en el mismo orden en el que se encontraban antes. Es entonces cuando podemos darnos cuenta que no le hemos conocido lo suficiente.
Las promesas de Dios
Las promesas, Parte I
Jos 21:45 No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.
La fidelidad de Dios es un atributo indiscutible, por lo tanto cuando el promete algo, lo cumple, como dice la escritura: “por amor a Si mismo” (2 Re. 19:34).
Lo mejor que nos pudo haber pasado es conocer a un Dios que se deleita en tener misericordia y que en esa misericordia nos da preciosas promesas, como si su amor y perdón no fueran suficientes, el Padre de amor abre sus manos generosamente y nos da no sólo lo que pedimos de acuerdo a su voluntad, sino nos bendice de tal forma, que muchas veces ni siquiera advertimos el corazón bondadoso de Dios en nuestras vidas.
El tesoro escondido
El tesoro escondido
Mat 13:44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.
Cuando Jesús habla de su Reino, en primer lugar nos habla de un reino que no es de este mundo, entonces el concepto no es familiar para nosostros, por esta razón no es tan sencillo entender que significa el Reino de Dios.
Pero las cualidades del Maestro Jesucristo emergen cuando con una brutal sencillez compara al Reino de Dios con un tesoro.